Usted está en: Noticias > TALLERES DE ARQUITECTURA PARA LOS NIÑOS DEL COLEGIO SAN IGNACIO DE OVIEDO

TALLERES DE ARQUITECTURA PARA LOS NIÑOS DEL COLEGIO SAN IGNACIO DE OVIEDO

Talleres de Arquitectura Colegio San Ignacio de Oviedo
26/02/2015
Aprendiendo a ver su colegio con otros ojos y a valorar la influencia real que ejerce la arquitectura en nuestras vidas.
La arquitectura acompaña nuestras vidas. Está a nuestro alrededor cuando paseamos por la calle, vivimos en sus interiores y es ella la que nos proporciona el entorno dentro del cual llevamos a cabo nuestro trabajo y nuestro ocio.

Con motivo de la obra de  Reforma integral del pabellón de Educación Primaria en el Colegio San Ignacio, tuvimos claro que se trataba de una ocasión excelente para que los niños y las niñas meditasen sobre el modo en que el entorno arquitectónico pasaría a modificar su día a día y, a partir de este hecho, reflexionaran sobre la importancia de la obra en su colegio. 

Pero necesitábamos las personas capaces de poder llevar a cabo esa labor de transmitir y experimentar con los niños y para ello, contamos con el equipo de Pequeña ESCALA liderado por Sofía López y Manuel López, que se encargaron de llevar a cabo los Talleres de Arquitectura. Estos dos profesionales con amplia experiencia en el mundo de la arquitectura han tenido la visión de acercar a los niños y jóvenes la Arquitectura y la Construcción a través de su novedoso e interesante proyecto Pequeña ESCALA, y que estas áreas formen parte de su proceso educativo. 

EN QUÉ CONSISTIERON LOS TALLERES DE ARQUITECTURA 

La experiencia abarcó todos los cursos de Educación Primaria, desde 1º hasta 6º, y a lo largo de varias semanas llevamos a cabo un taller, con el fin de introducir al alumnado en los aspectos de la reforma  que podían resultarles más interesantes, despertar su curiosidad sobre la manera de estar en el lugar que pasan más horas al día con las mejoras en confort acústico y térmico.

Así, simulamos un viaje en avión para ver desde la perspectiva en planta, el entorno que rodea al centro educativo, así como las vías de comunicación que le conectan a los núcleos poblacionales más cercanos y la orientación del edificio según los puntos cardinales. Las arterias que vertebran el entorno y la importancia del sol en nuestros edificios, situaron a los pequeños espectadores en un contexto desde el que queríamos partir. 

Desarrollamos los conceptos de eficiencia energética y sostenibilidad para aproximarles a su significado, pero sobre todo a  sus valores. Ciudadanos del futuro que ya en el presente sabrán interconectar el cuidado del medio ambiente con la arquitectura, y el clima con el ahorro de energía. Les mostramos la utilidad de elementos que en unos casos  pasan inadvertidos o a los que, otras veces, no habían prestado atención suficiente por tratarse de detalles mínimos, como los agujeros en el falso techo para una mejora del confort acústico. Razonamos por qué las nuevas ventanas son de aluminio y no de madera. Conseguimos que se familiarizaran con los planos del colegio, y con los soportes que resultan imprescindibles en el paso del dibujo a la construcción. Pusimos ejemplos de cómo determinados elementos facilitan y garantizan la accesibilidad de todo tipo de personas a los edificios. Les descubrimos cómo una buena redistribución de los espacios conduce a ganar una mayor luminosidad, y pudimos meditar acerca de la estandarización y el lenguaje universal de la expresión en arquitectura como paso necesario para abrir las puertas al desarrollo de la imaginación, el pensamiento crítico y la curiosidad, verdadero destino de todo este proceso apasionante que nos permitieron realizar en las aulas del San Ignacio. 

La experiencia fue tan positiva que sólo podemos dar las gracias. Al equipo directivo del Colegio San Ignacio por acoger la idea, a Pequeña ESCALA por su implicación y el gran trabajo que han realizado y también a los profesores del centro por habernos cedido con tanto cariño y tanta amabilidad un generoso espacio en sus aulas. Los padres y las madres del alumnado merecen un capítulo aparte por el esfuerzo que han puesto en colaborar con los materiales reciclados, y por supuesto no queremos dejar de ubicar en el primer lugar de este capítulo de agradecimientos a los propios niños y niñas, verdaderos protagonistas de los talleres y cuya acogida fue tan entusiasta como cariñosa desde el primer momento. 

Creemos que, después de este recorrido, todos ellos han aprendido a valorar qué influencia ejerce realmente la arquitectura en nuestras vidas, y estamos seguros de que desde entonces miran su  colegio con otros ojos distintos a los que empleaban antes para observarlo: unos ojos más atentos y también mucho más receptivos. Porque sólo se valora realmente aquello que se conoce, y sólo siendo conscientes del verdadero valor de las cosas podremos trasladar a los demás su significado y su importancia.     
Noticias de actualidad